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Crece el número de mujeres científicas en Argentina

      
Fuente: Shutterstock

La participación de las mujeres en el ámbito científico ha crecido notablemente en los últimos años. Según datos del Conicet, entre 2003 y 2014 el número de investigadoras en su plantel pasó de 1.625 a 4.410, el 52% del total. La presencia femenina entre los becarios también ha ascendido, de 1.342 a 5.715 durante el mismo período, y alcanza el 60% del total.

 

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Si bien se trata de un logro muy importante, aún persisten diferencias respecto a los hombres. Por ejemplo, la participación de mujeres continúa siendo inferior a masculina en las posiciones de alta jerarquía: mientras que los hombres son mayoría de los puestos de investigador superior e investigador principal, los 2 escalafones más altos, las mujeres sólo lo son en los cargos de investigador asistente y adjunto.

Hay más mujeres que estudian, pero menos en los cargos de alto nivel

Según declaró la Dra. Mirta Palomino a La Nación, esta disparidad se debe a "el hecho de que la carrera de investigador tenga lugar entre los 30 y 45 años, la edad clave de la procreación".

Lo cierto es que a esa edad, muchas profesionales enfrentan el dilema de elegir entre dedicarse a su carrera o convertirse en madres. En el caso de optar por la segunda opción, su carrera se ve limitada de alguna forma, ya sea porque deben restringir las salidas de campo o no cuentan con suficiente tiempo para publicar.

En referencia al mismo asunto, la Dra. Bibiana Vilá indicó que la feminización de los niveles más bajos de la ciencia ocurre “porque el salario es poco atractivo para ciertas aspiraciones” y "las mujeres estamos dispuestas a ganar menos si eso hace compatible el trabajo con la crianza de los chicos”.

Asimismo, la Dra. Dora Barrancos señaló que los prejuicios sociales también alejan a las mujeres de los puestos más altos. “Existen residuos de machismo. Como por ejemplo en el hecho de que si en una pareja los dos son científicos, en general es la mujer la que acompaña al hombre a especializarse al exterior", declaró.

La maternidad es una de las principales limitaciones laborales a las que se enfrentan las profesionales de la ciencia

 


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