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4 consejos para trabajar con personas discapacitadas

      
Un 64% de las empresas de la región se muestran reticentes a contratar personal en estas condiciones.
Un 64% de las empresas de la región se muestran reticentes a contratar personal en estas condiciones.  |  Fuente: istock

En el marco de la reunión del Comité de la ONU sobre Derechos de Personas con Discapacidad celebrada el año pasado, el organismo internacional señaló una inconsistencia en el marco legislativo argentino con respecto al igual reconocimiento ante la ley de las personas discapacitadas. Asimismo, una encuesta realizada por el portal Trabajando.com reveló que un 64% de las empresas de la región se muestran reticentes a contratar personal en estas condiciones.

A pesar de los esfuerzos de diversas organizaciones en favor de la integración de los discapacitados al mundo laboral, aún abundan los prejuicios y preconceptos. Muchos dicen sentirse incómodos o no saber cómo actuar al tener que compartir la oficina con alguien que padece algún tipo de discapacidad, por eso te presentamos 4 consejos para trabajar con personas discapacitadas.

No sientas lástima

La lástima es un sentimiento sumamente negativo, especialmente cuando hablamos de alguien que sufre una discapacidad. Muchos dan por sentado que una persona en esta situación vive amargada y perseguida por su condición. Falso. Probablemente, tu colega no quiera ser objeto de lástima o de ningún tipo de trato especial más allá del que se adapte a sus necesidades básicas.

No tengas miedo de preguntar

Siempre es mejor preguntar que presuponer. No asumas que sabes lo que la persona quiere o siente. Si te encuentras ante una situación que no sabes enfrentar, no tengas miedo de preguntarle directamente. Recuerda que su discapacidad es algo con lo que debe convivir todos los días.

Respeta su espacio personal

Naturalmente, quienes deben ayudarse con una silla de ruedas, muletas o andadores para movilizarse consideran estos objetos como parte de su espacio personal. No los toques, muevas o te apoyes en ellos, aunque hayas sido autorizado por la persona en cuestión.

Pregunta antes de ayudar

No te ofendas si alguien rechaza tu ofrecimiento de ayuda. Muchas veces, tendemos a lanzarnos a asistir a un discapacitado porque vemos que algunas tareas le llevan más tiempo de lo habitual. Sin embargo, lo más probable es que prefiera valerse de sí mismo.


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