text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

19 señales que indican que están por despedirte

      
Fuente: Shutterstock

La mayoría de las personas que son despedidas se sorprenden cuando reciben la noticia cuando en realidad, las señales eran claras y venían subsiguiéndose desde hace un tiempo. La explicación es que los seres humanos tenemos mecanismos psicológicos de defensa para protegernos cuando una situación que nos desfavorece se acerca de manera inminente. Evitá la sorpresa negativa y analizá tu entorno laboral con estas señales para saber si van a despedirte, especialmente cuando notás extraños cambios infundados en tu ambiente laboral.


50 consejos para simplificar tu búsqueda de empleo

50 consejos para simplificar tu búsqueda de empleo.

Porque sabemos que encontrar empleo no es sencillo, te enseñamos lo que debes saber para que esta búsqueda se facilite. En este ebook aprenderás todo lo necesario sobre: red de contactos, marca personal, gestión de tus redes sociales, realización y gestión del CV y carta de presentación.

Regístrate GRATIS y comienza a aprender



1. La relación con tu jefe se degrada

Tu jefe se comporta de manera extraña, te interrumpe constantemente, retira el apoyo a las ideas que compartís, se muestra menos abierto, parece fastidiado constantemente o percibís algún otro cambio sustantivo en su vínculo laboral, conversá con él. Planteale que te gustaría saber si está satisfecho con tu rendimiento o hay algo que debas mejorar. Tratá de tomar todas sus sugerencias y si son aplicables, quizá no tengas de qué preocuparte. En cambio un “todo está bien” o la falta de explicaciones, debería abrir tus ojos.

2. Tu jefe te ignora o evalúa permanentemente

Cualquiera de los dos extremos no significan algo bueno, porque tanto la indiferencia como la constante evaluación de tus tareas dejan ver la poca relevancia de lo que hacés para el primer caso o una falta de confianza cuando se trata de la vigilancia incesante. El entorno de trabajo se vuelve incómodo e insostenible.

3. Tus compañeros actúan de manera extraña

Las charlas sospechosas a tu alrededor que se realizan entre susurros, son un indicio de que tus compañeros tienen conocimientos sobre algo evitan que sepas. Prestá atención si el comportamiento de tus compañeros hacia vos sufre un cambio drástico, pero tampoco te ahogues en un vaso de agua porque podría suceder que vos no seas el centro de los rumores aunque no te los cuenten.  

4. Recibís una devolución desfavorable

Aunque puede tratarse únicamente de un intento por potenciar tus habilidades porque saben que sos capaz de rendir más, si se combina con una reacción desfavorable o se junta con otras malas devoluciones quizás se esté gestando una tormenta. La falta de experiencia o de conocimientos en un área específica generalmente conduce a nuevas oportunidades para aprender, no obstante, los llamados de atención en cuanto a la actitud, el comportamiento o algo que solías hacer bien y de pronto obtienes resultados negativos, te sitúan en una posición comprometida.

5. Te colocan en un programa para mejorar el rendimiento

Es una señal de que estás quedando corto con el rendimiento que mostrás y tus jefes necesitan documentarlo.  La alerta debe encenderse particularmente cuando tu supervisor también participa del plan, teniendo que firmar documentos para mostrar su conformidad. Sin embargo, es importante que evalúes si tu plan de recuperación es medible y alcanzable para decidir si se trata de un posible despido o una intensión transparente de mejorar tu desempeño.


6. Tu función está cambiando permanentemente

Es una señal de que las tareas que desarrollás ya no requieren una separación de otras y probablemente se están haciendo de manera distinta. Luego de sortear un par de rondas de reducciones, es fácil creer que sólo se están limpiando las tareas cuando en realidad quizá se estén cambiando los cargos lentamente. En este caso, te recomendamos pensar si tu función ya no sirve en esta empresa particular o si es una tendencia global que indica la desaparición de tu cargo, por lo cual deberás tomar medidas para seguir incluido en el mercado.

7. Los elogios son cosa del pasado

Solías recibir felicitaciones cada tanto por tu desempeño en algún área o un proyecto particular, pero durante un largo periodo tus superiores no destacaron tus habilidades, incluso cuando obtuviste un excelente rendimiento reconocido por tus colegas o con resultados visibles. El punto aquí es que si tu jefe te felicita, estaría yendo en contra de sus argumentos para despedirte.


8. El trabajo se tornó complejo sin aviso

Tareas que desarrollabas corrientemente de pronto se complejizan al punto de que se vuelven misiones imposibles. Lo que tenías dominado parece que ya no lo controlás y las razones se reducen a un liderazgo mal desarrollado por parte de tus jefes o a que planean tu expulsión y necesitan fundamentos sólidos para hacerlo, creándote dificultades adrede.

9. Tus responsabilidades son menores

Cuando gran parte de tus colegas son reasignados a otros proyectos o los empleados que están en niveles inferiores al tuyo comienzan a recibir más responsabilidades, se acaba de encender una alarma que te indica la inminencia de un despido.


10. Quedás afuera de las reuniones importantes

Perder terreno en el ámbito laboral es un signo clave, especialmente si alguien más cumple esa función por vos. Las reuniones de equipo suelen arrojar proyectos y nuevas ideas que aseguran la permanencia de los involucrados cuando se convierten en piezas clave. Sin embargo, quedarte afuera de las instancias donde se cocinan las propuestas -en especial si solías asistir- es un mal síntoma.

11. Nadie te consulta para tomar decisiones importantes

En un nivel de entrada no constituye un problema porque es lógico que las decisiones trascendentales las tomen otros. Sin embargo, cuando tenías el poder de participar en el rumbo que tomaría la empresa y retiran tu opinión del tablero, están desplazándote para solucionar problemas sin tu ayuda.


12. Te eliminan de proyectos

Cuando desarrollás un rol fundamental en un proyecto y sin aviso previo ni explicaciones te reasignan o reemplazan, puede significar que tu departamento está preparando tu salida. Lo más conveniente en este caso es pedir detalles sobre el cambio que se produjo para determinar si realmente están prescindiendo de vos o simplemente te necesitan en otras tareas porque creen que tenés el potencial para encargarte de ellas.

13. Tenés que rendir cuentas a menudo

Constantemente te piden que detalles los gastos que hiciste o los tiempos que te llevó concretar cada tarea. Esta situación responde a la creencia de que estás invirtiendo los recursos de manera inadecuada, por lo cual necesitan analizarte para determinar si aún eres un buen jugador para el equipo o acaba de finalizar tu último partido.

14. Informás sobre tu trabajo a más personas

La mayoría de los empleados posee un supervisor, a menos que se trate de la cabeza de compañía. En todas las empresas se reportan las tareas a alguien más, pero cuando el número de personas al que sometés la evaluación de tu trabajo aumenta sospechosamente, algo no está funcionando. Lo mismo sucede si en lugar de más personas, cambian tu supervisor de tareas con frecuencia.


15. Los beneficios que tenías empiezan a desaparecer

De repente, dejás de participar en conferencias o viajes de negocios, te quitan el escritorio situado en un lugar privilegiado de la oficina y te pasan a los espacios comunes, ya no podés arreglar tus horarios como antes o los permisos especiales que disfrutabas no forman parte de la agenda. Estás en tu derecho de preocuparte si estas situaciones empiezan a subseguirse sin explicaciones.

16. Comienzan a restringir tu acceso a la información

Comúnmente una empresa que prepara un despido, limita el acceso a cuentas o a cierta información corporativa a la persona que pronto dejará de trabajar allí. Sucede un tiempo antes de que las cartas estén sobre la mesa y puede manifestarse en la privación o cambio de contraseñas, exclusiones de correos electrónicos, grupos de WhatsApp si los hubiera -fundamentalmente en empresas pequeñas- u otro tipo de sistemas en los cuales se comparten datos.


17. Tu empresa se fusionará con otra

Si bien no siempre sucede de esta manera, cuando una empresa se fusiona con otra para retroalimentarse de sus servicios, productos o personal, hay chances de que tu tarea ya no sea necesaria.  Quizá se vean impedidos de reasignarte un papel y esto se debe fundamentalmente a que estás limitado a un único tipo de actividad. Procurá aprender todo lo que puedas mientras trabajás, adquiriendo nuevas habilidades para garantizar tu recolocación si llegara a suceder un cambio de estructuración. En el caso de que la fusión ya se haya hecho pero tengas poca información al respecto, las perspectivas podrían ser negativas.

18. La compañía pierde recursos

La repentina falta de presupuesto, servicios externos o incluso espacios de oficina es una señal de que la empresa está preparando la salida de alguno de sus miembros, inclusive más de una persona. Estate atento, la balanza podría inclinarse hacia vos cuando llegue el momento de decidir quién o quiénes se quedan afuera.

19. Sufriste un recorte salarial

Las explicaciones en este caso sobran porque una baja en tu salario en cualquier parte del mundo significa que tu cargo fue devaluado. Una variante, es que tengas un permiso de ausencia por un tiempo, señal de que la empresa está probando arreglárselas sin vos. Un ejemplo ilustrativo es el de las relaciones humanas, cuando una persona con la cual te citabas decide que es momento de “tomarse un tiempo”.


Lee también 

>Consejos sobrellevar el desempleo de forma positiva
>Cómo lidiar con compañeros de trabajo que dan problemas cuando tu jefe no está cerca
>13 tips acerca de cómo renunciar a un trabajo sin quedar mal


Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.