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Salir de tu zona de confort es difícil pero aún así debés intentar hacerlo: conocé por qué

      
Fuente: Shutterstock

La "zona de confort" no es un espacio bueno ni malo. Es un estado natural donde la mayoría de las personas quieren estar y en el que las actividades y comportamientos se convierten en una rutina, minimizándose al máximo el estrés y el riesgo. Proporciona una seguridad mental que aumenta la sensación de felicidad y reduce la ansiedad. La mayoría de las explicaciones científicas la asocian a los niveles de ansiedad y en cómo nos vinculamos con la incertidumbre o lo que no conocemos. Si bien es difícil salir de la zona de confort, es importante poder hacerlo ya que es donde incorporas nuevas cosas que te permitirán ampliar la zona y sentirte aún más a gusto. A continuación te contamos por qué otras razones es importante salir de nuestra zona de confort.

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Muchas veces, cuando nos ponemos a prueba y nos exigimos aparecen resultados sorprendentes en nuestro rendimiento. Esto sucede fuera de nuestra zona de confort, donde la ansiedad y el estrés se encuentran por encima de lo normal y por lo tanto puede tener tanto resultados positivos como negativos.

La zona de confort de cada persona es diferente. Uno puede ampliar los límites pero siempre que uno se encuentre dentro del estado de “ansiedad óptima” ya que es en ese momento cuando podemos alcanzar el mejor rendimiento. De todos modos, el exceso es malo.

No se puede vivir siempre fuera de la zona de confort, por lo tanto, es importante cada un tiempo volver a ella para procesar las nuevas experiencias.

 

¿Qué obtenemos cuando salimos de la zona de confort?

  • Más productividad:

La zona de confort mata la productividad porque perdemos las ganas de querer hacer más cosas o de aprender algo nuevo. Lo mismo sucede cuando fingimos estar ocupados todo el día por trabajo como una manera fácil de mantenerse en la comodidad de no hacer cosas nuevas. Ampliando los límites de su zona de confort podrás hacer más cosas y encontrar nuevas formas para trabajar de manera más productiva.

  • Más tiempo para afrontar nuevos cambios:

El miedo y la incertidumbre existen, lo importante será tomar los riesgos de una manera controlada y desafiando a lo que no harías.

  • Mayor facilidad para ampliar los límites de tu futuro:

A medida que te encuentras durante más tiempo fuera de tu zona de confort, más fácil se te hará estar allí. Uno se acostumbre a convivir con un estado de ansiedad óptima y la “incomodidad productiva” se vuelve más normal. A medida que te pones a prueba, la zona de confort se ajusta y a medida que repites la acción se vuelve más fácil estar fuera de ella.

  • Mayor facilidad para intercambiar ideas y aumentar tu creatividad:

La búsqueda de nuevas experiencias, el aprendizaje de nuevas habilidades y estar abierto a nuevas ideas son grandes formas de encontrarse inspirado y aumentar la creatividad.

 

¿Cómo salir de la zona de confort?

  • Hacer las cosas de todos los días de manera diferente.
  • Tomarse un tiempo para tomar las decisiones, cuando la velocidad es característica típica de tu trabajo o vida personal.
  • Confiar en ti mismo y tomar decisiones rápidas, cuando por lo general analizas todas las opciones posibles al tomar una decisión.
  • Salir de la zona de confort dando de a pequeños pasos.

 

Este concepto de zona de confort, entendido como un estado de comodidad, nació en 1908 tras un experimento de psicología llevado a cabo por los psicólogos Robert M. Yerkes y John D. Dodson.

 


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