text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Investigadores argentinos descubren una nueva relación entre el apetito y el cerebro

      
<p style=text-align: justify;>Normalmente, las ratas de laboratorio comen un alimento balanceado de harina de soja. Un grupo de investigadores de la <strong><a title=Universidad Nacional del Litoral (UNL) href=https://www.unl.edu.ar/ target=_blank>Universidad Nacional del Litoral (UNL)</a></strong>decidió cambiar esa dieta por una libre de soja. Como resultado obtuvieron un rápido aumento de peso y el desarrollo de diabetes. Al verse sorprendidos, los expertos decidieron reorientar su experimento para comprender lo sucedido.</p><p style=text-align: justify;> </p><p><strong>Lee también</strong><br/><a style=color: #ff0000; text-decoration: none; title=¿Cómo es la comunicación entre perros y humanos? href=https://noticias.universia.com.ar/ciencia-nn-tt/noticia/2015/01/13/1118112/como-comunicacion-perros-humanos.html>» <strong>¿Cómo es la comunicación entre perros y humanos?</strong></a><br/><a style=color: #ff0000; text-decoration: none; title=Científicos argentinos descubren neuronas especializadas en el despertar de la conciencia href=https://noticias.universia.com.ar/ciencia-nn-tt/noticia/2014/12/12/1116880/cientificos-argentinos-descubren-neuronas-especializadas-despertar-conciencia.html>» <strong>Científicos argentinos descubren neuronas especializadas en el despertar de la conciencia</strong></a><br/><a style=color: #ff0000; text-decoration: none; title=Estrategia contra la amnesia descubierta por científicos argentinos href=https://noticias.universia.com.ar/ciencia-nn-tt/noticia/2014/09/23/1111878/estrategia-amnesia-descubierta-cientificos-argentinos.html>» <strong>Estrategia contra la amnesia descubierta por científicos argentinos</strong></a> </p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><br/>El descubrimiento fue publicado por un equipo de investigadores de la <strong><a title=Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB) href=https://www.fbcb.unl.edu.ar/ target=_blank>Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB)</a></strong>de la UNL. Los experimentos arrojaron un mecanismo cerebral desconocido al día de hoy: los <strong>fitoestrógenos</strong>, presentes en los alimentos con proteína de soja, regulan el accionar de <strong>cuatro moléculas que participan en el apetito y la saciedad en el hipotálamo</strong>, una parte específica del cerebro. En el caso de las ratas, cuando se les quitó este alimento, sufrieron un desbalance importante en estas moléculas, lo que provocó el aumento en el consumo de alimentos. </p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><br/>Los investigadores hicieron un modelo experimental en ratas macho adultas, en el que comparaban la dieta libre de <strong>fitoestrógenos</strong> con una dieta rica en grasas. Al comparar el alimento consumido por cada grupo, se testificó que la ingesta de alimentos se había incrementado enormemente en el grupo al que se le retiraron los <strong>fitoestrógenos</strong>. A pesar de que la dieta era rica en grasa, y que los animales subieron de peso, se comprobó que en realidad no comieron tanto. </p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><br/>Ahora el nuevo desafío propuesto es conocer los motivos por lo que esto ocurre. Hay una<strong> relación entre hormonas y la regulación del apetito</strong>, y tal parece que el <strong>estrógeno</strong> es una de ellas. Por ejemplo, en las mujeres cuando llega la menopausia y disminuye la producción de <strong>estrógeno</strong>, se les dificulta enormemente poder mantener el peso corporal.  Los <strong>fitoestrógenos</strong> son compuestos presentes en alimentos como la harina de soja que se asemejan a los estrógenos; y debido a esto, pueden intervenir en los mismos procesos.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><br/>Los expertos se enforcaron en cuatro moléculas que actúan en el hipotálamo: dos aumentan el apetito y dos lo disminuyen “Normalmente está visto que los <strong>estrógenos</strong> influyen sobre unas y otras. Lo que nosotros pudimos ver es que las que invitan a comer más (las orexígenas) estaban inhibidas por los<strong> fitoestrógenos</strong>. Lo que hacía que el animal coma menos”, dijo Cora Stoker, investigadora de la FBCB y coautora del trabajo.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><br/>En el momento de retirar el <strong>fitoestrógeno</strong> de la dieta de un animal que lo ingiere desde su nacimiento, pierde esa inhibición, causando un aumento en la ingesta de alimentos. “…los <strong>fitoestrógenos</strong> tienen una acción fuerte sobre el<strong> control de la saciedad a nivel cerebral”,</strong> explicó Guillermo Ramos, director de la investigación.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>En relación con estos resultados otros investigadores han observado que personas de<strong> culturas orientales</strong> –por lo tanto personas de mayor ingesta de<strong> fitoestrógenos</strong> que las occidentales- presentan señales de<strong> síndrome metabólico</strong> rápidamente cuando adoptan dietas occidentalizadas. “Sin embargo estas observaciones no quieren decir que sigan las mismas vías de causa-efecto”, destacó Ramos.<br/><br/></p>
Fuente: Universia

Normalmente, las ratas de laboratorio comen un alimento balanceado de harina de soja. Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL)decidió cambiar esa dieta por una libre de soja. Como resultado obtuvieron un rápido aumento de peso y el desarrollo de diabetes. Al verse sorprendidos, los expertos decidieron reorientar su experimento para comprender lo sucedido.

 

Lee también
» ¿Cómo es la comunicación entre perros y humanos?
» Científicos argentinos descubren neuronas especializadas en el despertar de la conciencia
» Estrategia contra la amnesia descubierta por científicos argentinos 

 


El descubrimiento fue publicado por un equipo de investigadores de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB)de la UNL. Los experimentos arrojaron un mecanismo cerebral desconocido al día de hoy: los fitoestrógenos, presentes en los alimentos con proteína de soja, regulan el accionar de cuatro moléculas que participan en el apetito y la saciedad en el hipotálamo, una parte específica del cerebro. En el caso de las ratas, cuando se les quitó este alimento, sufrieron un desbalance importante en estas moléculas, lo que provocó el aumento en el consumo de alimentos. 

 


Los investigadores hicieron un modelo experimental en ratas macho adultas, en el que comparaban la dieta libre de fitoestrógenos con una dieta rica en grasas. Al comparar el alimento consumido por cada grupo, se testificó que la ingesta de alimentos se había incrementado enormemente en el grupo al que se le retiraron los fitoestrógenos. A pesar de que la dieta era rica en grasa, y que los animales subieron de peso, se comprobó que en realidad no comieron tanto. 

 


Ahora el nuevo desafío propuesto es conocer los motivos por lo que esto ocurre. Hay una relación entre hormonas y la regulación del apetito, y tal parece que el estrógeno es una de ellas. Por ejemplo, en las mujeres cuando llega la menopausia y disminuye la producción de estrógeno, se les dificulta enormemente poder mantener el peso corporal.  Los fitoestrógenos son compuestos presentes en alimentos como la harina de soja que se asemejan a los estrógenos; y debido a esto, pueden intervenir en los mismos procesos.

 


Los expertos se enforcaron en cuatro moléculas que actúan en el hipotálamo: dos aumentan el apetito y dos lo disminuyen “Normalmente está visto que los estrógenos influyen sobre unas y otras. Lo que nosotros pudimos ver es que las que invitan a comer más (las orexígenas) estaban inhibidas por los fitoestrógenos. Lo que hacía que el animal coma menos”, dijo Cora Stoker, investigadora de la FBCB y coautora del trabajo.

 


En el momento de retirar el fitoestrógeno de la dieta de un animal que lo ingiere desde su nacimiento, pierde esa inhibición, causando un aumento en la ingesta de alimentos. “…los fitoestrógenos tienen una acción fuerte sobre el control de la saciedad a nivel cerebral”, explicó Guillermo Ramos, director de la investigación.

 

 

En relación con estos resultados otros investigadores han observado que personas de culturas orientales –por lo tanto personas de mayor ingesta de fitoestrógenos que las occidentales- presentan señales de síndrome metabólico rápidamente cuando adoptan dietas occidentalizadas. “Sin embargo estas observaciones no quieren decir que sigan las mismas vías de causa-efecto”, destacó Ramos.


Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.