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¿Por qué madrugar te hace más productivo?

      
Tener una rutina es un paso necesario para ser más productivo
Tener una rutina es un paso necesario para ser más productivo
  • Madrugar es una forma de aprovechar el tiempo que cuenta con la recomendación y el respaldo de diferentes estudios.
  • Estudiantes y profesionales pueden beneficiarse de iniciar su día por la mañana.
  • Tener una rutina organizada impacta de forma positiva en el nivel de productividad del trabajador.

Dormir es uno de los grandes placeres de la vida, pero lo cierto es que no siempre puede llevarse al extremo. Los días libres, feriados y fines de semana este hábito puede extenderse, pero durante el período laboral o académico este debe ajustarse a las necesidades del trabajo o estudio.

Para algunos estudiantes y profesionales, madrugar es un hábito cotidiano. Para otros, representa un verdadero esfuerzo que solo se consigue con gran voluntad. Pero lo cierto es que, para unos o para otros, este acto puede tener grandes beneficios.

Despertarse antes de lo habitual puede incrementar la productividad, ayudar a mejorar la salud e incluso el perfil profesional. Todo depende de lo que se haga con los 15 minutos, media hora o una hora que se adelante.

De hecho, algunas de las actividades más recomendadas para este momento del día son:

 

 

¿Por qué madrugar permite una mayor productividad?

Lo fundamental de este hábito es que permite dedicar más tiempo a uno mismo. En lugar de dormir en exceso, la persona puede aprovechar ese tiempo de descanso que no necesita para convertirse en un mejor deportista, profesional, estudiante o persona.

La gran ventaja de madrugar es que te regala tiempo para vos mismo, para hacer todo lo que con tu rutina no siempre podés o que hacés pero sin tomarte el tiempo necesario.

Para lograr estos beneficios es importante hacer de madrugar un verdadero hábito, es decir, incorporarlo de manera constante y progresiva para que efectivamente sea posible aprovechar el tiempo. Para ello, se recomienda empezar con objetivos pequeños como adelantar la alarma unos 15 minutos diarios durante una semana, y luego extender la misma poco a poco.

Además, es importante conservar este hábito a pesar de los cambios. Por ejemplo, madrugar los fines de semana e incluso los feriados. De este modo, se volverá una verdadera rutina.

Siguiendo este proceso, será posible establecer un horario del día para cada actividad y aprovechar de mejor forma el tiempo, lo que en definitiva se traduce en una mayor productividad.

¿Pensás que no vas a ser capaz de lograrlo? No perdés nada con intentarlo. Además, cuanto antes te despiertes y cumplas con lo que tenés que hacer, antes vas a poder irte a descansar para reponer la energía que sentís que te sacó el hecho de madrugar.



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