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Los profesionales para el desarrollo del país


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En febrero de 2004, el Gobierno nacional estableció un cuerpo de 143 carreras estratégicas para el desarrollo de Argentina. Se trata de los tramos de formación superior de los que egresan los especialistas que el mercado demanda con mayor urgencia a partir de la reactivación registrada en los últimos años.

Ingenieros, informáticos, matemáticos, físicos, químicos, geólogos, biólogos, enfermeros y diseñadores industriales, entre otros, conforman la grilla de profesionales que los ministerios de Educación y Economía definieron en aquel entonces como esenciales para el crecimiento del país y que presentan un déficit en sus niveles de egreso.

Una de las acciones implementadas por las carteras nacionales para reorientar la matrícula hacia esas áreas del conocimiento fue un subprograma especial de becas que en 2007 beneficia a 2.832 estudiantes universitarios de todo el país, por un monto de 7,08 millones de pesos. La iniciativa procura revertir una tendencia que se viene registrando desde hace tiempo: el fuerte crecimiento de la matrícula en las ciencias sociales y la disminución, o en el mejor caso, su mantenimiento, en las duras e ingenierías.

La situación en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) no escapa a esta encrucijada. Según los datos recabados por el Departamento de Estadística de la Secretaría de Asuntos Académicos, entre 1995 y 2005, las carreras que menos crecieron, en relación a la cantidad total de alumnos, fueron las ciencias básicas y médicas que pasaron a representar del 21,2% al 19,7% y del 27,1% al 22,3%, respectivamente. Esto, en contraposición a las sociales que prácticamente se mantuvieron (37,1% al 36,6%), y humanas, que crecieron del 14,6% al 21,5%.

Deserción en los primeros años e inserción temprana de los estudiantes avanzados en el mercado laboral junto a becas insuficientes, integran el abanico de dificultades a las que las unidades académicas involucradas se enfrentan diariamente. Si bien reconocen la imposibilidad de lograr cambios sustanciales en el corto plazo, valoran positivamente los resultados alcanzados hasta el presente con la batería de acciones que vienen desplegando. br / En general, trazaron un aciago panorama para el futuro del país si no se logra incrementar significativamente el número de profesionales en estas áreas y se definen proyectos integrales de desarrollo social y económico.

Aun cuando el déficit de los universitarios formados en áreas prioritarias -de las cuales la mayoría se ubican entre las ciencias básicas- cobró relevancia recientemente, la problemática no es exclusiva de Argentina. "Estados Unidos posee estudios prospectivos sobre la cantidad de nuevos puestos de ingeniería que se generarán y estiman que no serán capaces de satisfacer esta demanda, y otro tanto ocurre en Europa", explica Gabriel Tavella, decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

Según el titular de esa unidad académica, en contraposición se ubica China. El gigante asiático instrumenta un programa destinado a elevar el número de ingenieros, de los cuales anualmente se gradúan 700 mil, una cifra que pretende elevar a un millón para 2010. "Se trata del país con mayor incremento del producto bruto interno por año en todo el mundo", subraya Tavella.

¿A qué obedece que en la última década en Argentina las carreras prioritarias no hayan logrado aumentar su matrícula ni su nivel de egreso, como sucede en las ciencias sociales y humanas? Las causas son diversas. Entre las más importantes, de acuerdo con algunos de los decanos consultados, aparecen el desmantelamiento de la educación técnica con lo cual se coartó una de las principales fuentes de las que provenían quienes se orientaban, por ejemplo, a las ingenierías.

También apuntan a la desarticulación entre el nivel medio y el universitario: la falencia en el caudal de conocimientos que exigen los estudios superiores y los que proporciona la secundaria se convirtió desde hace tiempo en un escollo difícil de sortear.

"Con la Ley Federal de Educación, desparecieron los colegios técnicos Física, que era una materia común en todos los cursos, pasó a estar sólo en el área de las ciencias naturales, y a la Matemática se le dio menos importancia. Es un mensaje de una gran fortaleza que es necesario revertir", apunta Daniel Barraco, decano de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física (Famaf).

Otra de las razones es la creencia colectiva de que las carreras más tradicionales están asociadas al éxito laboral y económico. Desde la Dirección de Orientación Vocacional de la UNC reconocen que, si bien se informa a los adolescentes sobre la existencia de áreas del conocimiento que están recibiendo incentivos por parte del Gobierno, en muchas oportunidades los padres direccionan la elección de sus hijos hacia las carreras que tienen prestigio social.

"Hay una asociación ilusoria, relacionada con el hecho de que las profesiones tradicionales están asociadas a un bienestar económico, muchas veces distorsionada porque las posibilidades de lograrlo dependen también de factores como la demanda del mercado, la situación del país y las características personales del joven", comenta Carmen Clark, coordinadora de ese servicio universitario.

Para el titular de Famaf, es necesario revalorizar el rol de los especialistas en ciencias básicas e incrementar la cantidad de gente en el aparato productivo. "Hace falta inversión y un cambio del paradigma social. Esto último se logra instalando una alternativa para generar chicos con vocación y mostrar que estas carreras tienen salida laboral", afirma.

Cambio de rumbo

Entre 2000 y 2006, si bien el número total de ingresantes a la UNC disminuyó de 19.819 a 18.422, los estudios estratégicos registraron un leve crecimiento en términos relativos, aumentando del 12,74% al 16,49%.

En 2007, en tanto, del total de alumnos preinscriptos (25.858 jóvenes), sólo el 14,06% (3.644) optó por formarse en estas áreas, esto sin contar los aspirantes de la Facultad de Ciencias Químicas, que se inscriben en un ciclo básico y recién en segundo año optan por un trayecto curricular. En contraste, sólo dos carreras consideradas tradicionales, medicina y abogacía, englobaron el 22,78% de los ingresantes, mientras que el  63,16% restante se ubicó en el resto de la oferta académica de la UNC.

Para incrementar el número de estudiantes nuevos y retener los existentes, las unidades académicas que dictan estudios prioritarios recurren a diversas estrategias. En el caso de Famaf, sumó al cursillo tradicional de principios de año, la opción de cursarlo los fines de semana de la segunda mitad del año anterior al ingresar a la universidad. Su estrategia se basa también sobre una apuesta para instalar la difusión de las carreras en la agenda mediática.

Ciencias químicas, además de contar con un gabinete psicopedagógico, desarrolla un programa de extensión con las escuelas medias que tiene dos lineamientos. Por un lado, se visitan los establecimientos para brindar charlas informativas y, por el otro, los alumnos secundarios son invitados a los laboratorios para que se interioricen de la actividad y realizan prácticas sencillas para despertar su interés.

En el caso de la Escuela de Enfermería, con una población estudiantil en su mayoría inserta en el campo laboral, las estrategias apuntan a la retención de la matrícula con la posibilidad de desarrollar el ciclo de licenciatura a distancia (cursado semipresencial desde distintos puntos del país), y con la apertura de extensiones áulicas en distintas localidades de la provincia.

Ciencias Agropecuarias, por su parte, incorporó un departamento didáctico pedagógico que posibilitó la formación de una comisión de seguimiento del plan de estudio y de las trayectorias de los estudiantes. Y también cuenta con un sistema de tutorías de pares.

Para aumentar los índices de retención y evitar el desgranamiento, la Facultad de Ciencias Exactas delineó un plan estratégico que incluye tutorías de pares brindadas por estudiantes de años superiores mejora en la relación docente-alumno campaña de difusión de las carreras en las escuelas medias el dictado en el primer y segundo cuatrimestre de las asignaturas del ciclo básico prácticas profesionales supervisadas la creación de la figura de ayudante alumno de investigación y de transferencia para integrar al estudiante en las actividades científicas y de extensión, entre otros.

Dentro del panorama de las carreras prioritarias de la UNC, el de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño es un caso excepcional. Sus autoridades no están abocadas a aumentar el número de ingresantes. Tienen otro desafío: promover la inserción de sus egresados en el campo laboral. Para ello, vienen desarrollando cursos de posgrado en fuerte vinculación con las cámaras industriales y empresarias de Córdoba. Así nació la especialidad en Diseño de Muebles, financiada con un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo, a través de la Agencia para el Desarrollo Económico de la ciudad de Córdoba. Luego surgió el curso en Diseño de Indumentaria, y en poco más, inicia el de Diseño de Calzado.

Fuente: Hoy La Universidad - UNC


Fuente: Hoy La Universidad - UNC





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