Wednesday :: 26 / 11 / 2014

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UNR: importantes avances en investigaciones sobre tuberculosis


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En los laboratorios de la cátedra de Microbiología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), un equipo de trabajo formado por médicos, bioquímicos, biotecnólogos y estudiantes de dichas carreras, lleva adelante por estos días destacadas investigaciones acerca de la tuberculosis, cómo acortar los tiempos de su diagnóstico y cómo generar nuevas drogas para su tratamiento.

La tuberculosis es una enfermedad fundamentalmente pulmonar causada por el bacilo Mycobacterium tuberculosis, que a partir de la pandemia del Virus de Inumodeficiencia Humana (VIH), comenzó a tener otras manifestaciones y formas.

Se considera que un tercio de la población mundial está infectada. Su denuncia es obligatoria y su diagnóstico y tratamiento son gratuitos en el país. El riesgo de desarrollar la enfermedad para una persona que está infectada, es aproximadamente del 5% al 10% en toda su vida. Sin embargo, cuando ocurre un déficit de la respuesta inmunitaria, el riesgo aumenta a un 10% al año.

Existe una asociación entre tuberculosis y VIH, debido a la alta prevalencia de la tuberculosis, la posibilidad de brotes intra-nosocomiales de cepas de Mycobacterium tuberculosis resistentes a una o más drogas anti-tuberculosas y principalmente, a que el inmunodeprimido presenta un riesgo mayor al inmunocompetente de desarrollar enfermedad tuberculosa una vez que está infectado.

El Dr. Héctor Morbidoni, miembro del Consejo de Investigaciones de la UNR, está al frente del laboratorio de Biología Molecular de Micobacterias asociado al Servicio de Diagnóstico Microbiológico de Tuberculosis, dirigido por la Dra. Caffarena. Desde este servicio, se lleva a cabo una tarea asistencial para la comunidad, atendiendo pacientes del Hospital Provincial del Centenario y de numerosos centros de salud periféricos de Rosario dependientes de la provincia.

En la interfase entre tareas asistenciales e investigación, este equipo se encuentra actualmente trabajando en el desarrollo e implementación de nuevas técnicas -tanto moleculares como microbiológicas- aptas para el diagnóstico rápido de tuberculosis y la determinación de resistencia a drogas. También está abocado al análisis de blancos de acción de drogas.

"Este es el único laboratorio en una Universidad argentina trabajando en biología molecular de Mycobacterium tuberculosis aplicada al diagnóstico y al diseño de drogas, dos problemas de gran importancia para esta enfermedad y su tratamiento", subrayó el Dr. Morbidoni.

Estos profesionales de la salud realizan sus investigaciones en colaboración con laboratorios de referencia nacionales y provinciales, con el fin de tratar de desarrollar y transferir tecnologías que puedan acortar el período de detección de la enfermedad y de la determinación de sensibilidad a drogas, reduciendo drásticamente el tiempo de informe.

"En ese sentido, es muy bueno que existan los programas de control de tuberculosis provincial y nacional, porque se va monitoreando la casuística, el tipo de situaciones en que la enfermedad se desarrolla, la aparición de posibles brotes, las prestaciones que hacen los laboratorios y el nivel de calidad de esas prestaciones", amplió el Dr. Morbidoni.

M.tuberculosis puede tardar hasta dos meses en evidenciar desarrollo en medios de cultivo bacteriológicos. "Cuando diagnosticamos tuberculosis por métodos microscópicos, el paciente ya manifiesta una forma avanzada de la enfermedad, pudiendo contagiar a sus convivientes y a la comunidad. Por lo tanto si bien el diagnóstico microbiológico es rápido (puede realizarse en dos horas) hemos llegado tarde al diagnóstico del paciente", afirmó la Dra. Agustina de la Iglesia, médica miembro del equipo de trabajo.

Y agregó: "En cambio, en pacientes con formas menos avanzadas y con mínimas probabilidades de contagiar, el diagnóstico no puede efectuarse por métodos microscópicos debido a la baja cantidad de micobacterias en la muestra, y se debe recurrir al cultivo. Esto se traduce en que podemos llegar a tardar dos meses en llegar a la confirmación microbiológica".

La Dra. de la Iglesia agregó que la misma situación de "cuello de botella" que se debe a la lentitud de este patógeno para crecer, se encuentra cuando hay que determinar la sensibilidad a drogas de la micobacteria aislada del material clínico. "Esta espera es incompatible con el tiempo de sobrevida del paciente, que es el drama de las tuberculosis que se desarrollan en enfermos de HIV", continuó la especialista.

Por estas razones, se está tratando de desarrollar e implementar mundialmente métodos moleculares de diagnóstico rápido que permitan detectar bajo número de células de M.tuberculosis. Sin embargo, todavía no hay una técnica estandarizada y validada para el diagnóstico rápido de tuberculosis en los casos en los que la microscopía es negativa, y sobre estos temas está investigando este equipo encabezado por el Dr. Morbidoni.

Además del tiempo de diagnóstico, esta enfermedad presenta otro problema, que se relaciona con las escasas drogas existentes para su tratamiento. Habiendo solamente menos de diez drogas específicamente anti-tuberculosas, si se determina que el paciente está enfermo con una cepa que sea resistente a una o más de las mismas, las opciones terapéuticas son escasas.

Asimismo, otra dificultad se presenta por la "intermitente" disponibilidad de las llamadas drogas de segunda línea (aquellas usadas para el tratamiento de estos casos causados por cepas resistentes y multi-resistentes) en nuestros hospitales.

"El problema más grave en este aspecto de la tuberculosis, es que desde la década del ?50 prácticamente no se han formulado o generado nuevos medicamentos anti-micobacterianos. Algunas drogas nuevas tienen actividad sobre Mycobacterium tuberculosis pero también se usan para otros patógenos y son muy caras", declaró la Dra. de la Iglesia, haciendo hincapié en la importancia que reviste el hecho de trabajar en el blanco de acción de drogas y en su desarrollo.

"Mi formación post-doctoral de varios años en el Albert Einstein College of Medicine, en New York, EEUU, ha sido fundamental para mi decisión de comenzar aquí este tipo de estudios, ya que dicho Centro ha desarrollado una excelente tarea de investigación en mecanismos de acción de drogas anti-tuberculosas", señaló el Dr. Morbidoni.

Además, el profesional recalcó: "Ha sido muy útil que la Facultad de Ciencias Médicas me haya dado la posibilidad de establecer este grupo de trabajo, que no sólo es único en Rosario, sino en el país. Tenemos un objetivo a cumplir que es de notorio impacto en la salud pública", amplió.

El Dr. Morbidoni puso acento en la importancia de la estrecha colaboración que tiene el Servicio de Diagnóstico Microbiológico de Tuberculosis con el laboratorio de Biología Molecular de Micobacterias, ambos pertenecientes a la Cátedra de Microbiología de la Facultad de Ciencias Médicas, "ya que permite la formación de recursos humanos provenientes de la Licenciatura en Biotecnología y de la Facultad de Medicina, en aspectos moleculares de este patógeno".

En este momento, los integrantes del Laboratorio están comenzando tareas conjuntas con el Instituto de Inmunología de la Facultad de Ciencias Médicas, donde se trabaja en investigaciones sobre la respuesta inmune en la enfermedad de chagas y en tuberculosis.


Fuente: Periódico Digital UNR


Fuente: Periódico Digital UNR





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