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6 cosas que podés hacer si considerás que te equivocaste de carrera

           Autor: Agustina Ciancio
Fuente: Shutterstock

Algunas personas saben perfectamente qué desean para su vida y elegir una carrera no constituye un problema Pero otras lo descubren en el camino, incluso aunque deban modificar su primera elección. Es normal sentir miedo y ansiedad cuando se toma la decisión de seguir un nuevo rumbo, pero siempre será mejor a estudiar algo que no te atrapa. Si pensás que te equivocaste de carrera, seguí los consejos de Oxford Royale Academy para evaluar si realmente necesitás cambiar de área, o la duda surge a partir de un curso específico o la propia institución.



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1. Sopesá las opciones

Lo peor que podría pasarte es perder un período académico para anotarte en otra carrera o universidad, que implica tiempo, dinero y esfuerzo pero no será un gran problema en tu vida cuando lo analizás en perspectiva. Es mejor tomar medidas drásticas y rápidas a esperar hasta una etapa avanzada de la carrera, cuando resulte más conveniente graduarte y empezar en otra área desde cero o realizar un posgrado habilitante en un sector diferente.

Además, en ese período podés tomar cursos cortos relacionados con la nueva área de interés para decidir si te interesa profundizar, conseguir un trabajo que te permite juntar fondos para cuando reenganches la carrera o aprender un idioma. El tiempo perdido no existe si sabés aprovecharlo.


2. Analizá el problema

Explorá las posibles causas de insatisfacción con la carrera para determinar cuál es el problema central. Podría suceder que no te gusten un par de materias pero sí lo que estás estudiando globalmente y en ese caso el conflicto es transitorio, porque en toda carrera hay asignaturas más difíciles, tediosas o poco interesantes, especialmente en los primeros años. Solucionalo cambiándote de curso y revalidando los créditos.

Cuando no sea factible, da lo mejor de vos para exonerarlo apenas tengas la oportunidad, prestándole más atención que al resto como si se tratara de un desafío personal. Requiere paciencia y esfuerzo pero si te resulta intolerable, abandonalo. Ya tendrás tiempo de juntar los créditos el próximo semestre en otra materia. Si se trata de la carrera en sí, esta sensación de instaisfacción será generalizada y la gran mayoría de los cursos te causan disgusto porque no se parecen a lo que esperabas. Recién entonces, el cambio de carrera es una opción.

Si se trata de la universidad, quizá no hayas logrado hacer amigos, los docentes no logren llegar a vos, la carga de trabajo es abundante o escasa o el enfoque es altamente teórico. En este caso, indagá sobre la misma carrera dictada en otra universidad e intentá revalidar los créditos que conseguiste hasta el momento.


3. Conseguí apoyo

Un orientador vocacional es la clave para ayudarte a determinar el problema. Solicitá una reunión con tu tutor o el servicio de atención al estudiante en tu universidad, la mayoría de las instituciones tienen servicios de apoyo. Una consulta privada es una opción más cara, aunque podría resultar más barato que cambiar de carrera o universidad cuando el conflicto se engendró en rasgos de la personalidad, una materia específica o una desmotivación transitoria por problemas personales o dificultades de adaptación.

Igualmente, las instituciones de educación superior están preparadas para estas situaciones, ya que no sos la primera ni la última persona que siente haberse equivocado de carrera. Así que antes de tomar cualquier otra medida, tratá de pensar en las causas de tu insatisfacción y acudí a un especialista de tu universidad encargado de ayudarte a dilucidar el problema.


4. Probá otras materias

Como mencionamos anteriormente, sustituir una asignatura con otra es una buena idea para reducir costos y tiempos burocráticos, permitiéndote hallar un nuevo sentido a tu carrera. Antes de hacerlo, sería conveniente que asistas a algunas clases de la asignatura que pretendés cursar para resolver si es una solución real o encubre un problema más profundo relacionado a la orientación vocacional.

Muchas veces, las semejanzas entre dos cursos dificultan la elección. Informate sobre las diferencias leyendo el plan de estudios, conversando con estudiantes que hayan cursado ambas e incluso, anotándote en las dos y asistiendo los primeros días para dar un veredicto. Independientemente de cuál sea tu caso en el cambio de materias, decidite dentro del primer mes de clase porque es probable que no se autoricen las transferencias pasado ese plazo.


5. Abandoná por un tiempo

Una alternativa drástica pero propicia para los que no encuentran una solución adecuada a sus necesidades. Tomate un tiempo para realizar una pasantía en la industria vinculada con tu carrera actual para ver si te interesa trabajar allí. Algunas pasantías requieren mantener un alto grado de escolaridad, pero podés conseguir una más flexible y cursar una materia para mantener la vinculación mientras te abocás al mercado.

Cuando la pasantía no sea una opción viable, probá un encontrar trabajo en tu área de estudio o incluso en un nuevo sector, realizando tareas generales –porque no tendrás conocimientos específicos- que te permitan observar el trabajo de los demás para determinar si te gustaría desarrollarlo. Otras opciones son radicarte un año en el extranjero, participar en un programa de voluntariado, realizar un curso corto u ofrecer un servicio a la comunidad hasta que aclares tus ideas.

Una idea menos radical, es continuar con los estudios pero fomentar la vida social fuera de la universidad. Tratá de conseguir alojamiento lejos de las residencias estudiantiles, hacer actividades culturales o deportivas fuera del campus, mantener contacto con tus viejas amistades de la secundaria o visitar a tu familia con frecuencia. Si vivís en tu casa de la infnacia, aprovechá los fines de semana para cambiar el amiente de estudio u organizar salidas con personas ajenas a la universidad. El cambio de aire puede ayudarte a esclarecer si están en la vía correcta.


6. Realizá un posgrado en otra área

Es recomendable que los estudiantes próximos a graduarse, terminen la carrera aunque empiecen a surgir dudas sobre su vocación. Si llegaste hasta ese punto significa que tenías una motivación para continuar y echar por la borda todo tu esfuerzo carece de sentido si estás culminando. Después de todo, actualmente no se espera que te mantengas en una única línea ni que sigas una misma carrera estrictamente durante toda tu vida.

Una vez que te recibas, explorá los distintos posgrados que se habilitan a partir de tu titulación. Es una forma de incursionar en otra área, haciendo valer el empeño que pusiste en tu titulación de grado pero permitiéndote trabajar en algo que realmente te guste.

Quienes no puedan costearlo, pueden recurrir a las becas de posgrados o averiguar los puestos de empleo disponibles para su profesión, porque probablemente tu titulación permita desempeñarse en distintas áreas. Tené en cuenta que vivimos en un mundo globalizado y cada vez más orientado a conjugar múltiples disciplinas.




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Agustina Ciancio

Agustina Ciancio

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, inclinada hacia la búsqueda de oportunidades para fomentar la ciudadanía informada.

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