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Cómo ayudar a los hijos a elegir una carrera

           Autor: Agustina Ciancio
Fuente: Shutterstock

Existe una línea muy delgada entre ayudar a tu hijo a elegir una carrera y tomar la decisión por él. Aunque imponerle una carrera es inadecuado porque frustra sus aspiraciones, la completa libertad que suponen los consejos como “hacé lo que te apasiona” tampoco es la mejor opción para un adolescente cuyas experiencias de vida y conocimiento sobre sí mismo son restringidos. Para resolver este dilema, preparamos una sugerencias de cómo ayudar a tus hijos a elegir una carrera en este momento determinante de sus vidas.



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1. Comprender la dinámica del sistema

El mundo está en constante cambio y más aún desde que las nuevas tecnologías aceleraron tanto el ritmo de vida así como la creación y eliminación de puestos laborales. Ya no se espera trabajar 20 años para la misma empresa porque se asocia el crecimiento profesional a la adquisición constante de habilidades que propician el cambio.

Por lo tanto, el mercado laboral que te recibió cuando te graduaste es muy diferente del que integrará a tu hijo cuando llegue el momento. Los padres quieren lo mejor para sus hijos, pero no siempre están equipados con los recursos adecuados para guiarlos. Incuso sucede que trabajos disponibles hoy en día eran inimaginables hace 10 años, por lo que deberás estar abierto a que tu hijo elija algo que ni siquiera conoces.

2.  Evitar los prejuicios

En el siglo XXI está claro que seguir la opción de carrera familiar por imposición culmina en estudiantes desaprovechados y adultos infelices. Sin embargo, es difícil para los padres separar las propias ambiciones de las que poseen sus hijos.

La clave es asumir el papel de guía para que puedan elegir por ellos mismos, siendo realistas sobre su potencial y evitando los prejuicios que puedas tener sobre algunos sectores laborales, porque podés frustar su carrera.

3. Fomentar la propia personalidad

Es un hecho que no estarás presente durante toda la vida de tu hijo, de modo que enseñarle a tomar sus propias decisiones te asegurará que se desempeñen exitosamente en el mundo adulto. Elegir críticamente y asumir las consecuencias es una experiencia que cada cual debe vivir a su manera para lograr la autosuficiencia.

4. Concientizar sobre los aspectos clave

Un estudiante desconforme con su elección generalmente presenta baja tolerancia a la frustración, impaciencia ante la incorporación de las bases del conocimiento (o materias del tronco común que a sus ojos son “inútiles”, especialmente durante los primeros años de universidad), un defectuoso manejo sobre el tiempo libre y falta de hábitos de estudio.

Actuá sobre estos puntos animándolo a aprender de sus errores, explicándole que para llegar a “sus materias favoritas” primero debe adquirir conocimientos que le permitirán comprenderlas, alentándolo a salir con sus amigos y dedicarle tiempo al deporte u hobbies y ayudándolo a armar una rutina de estudio.

Según opinaron varios psicólogos del área de orientación vocacional de distintas universidades del país, la falta de información de los jóvenes sobre las materias, el plan de estudios y las exigencias propias de la universidad (muy distintas al secundario) hacen que el estudiante llegue al primer o segundo año frustrado por tener una expectativa equivocada de cómo serían estos primeros años. 

5. Conversar acerca de la realidad del mercado

Los primeros trabajos tendrán salarios similares al mínimo legal vigente y tal vez no llenen sus expectativas completamente, debido a que los mejores puestos generalmente requieren experiencia. Explicale que al principio será valorado por su potencial, por lo cual la paciencia es fundamental.

Recién hacia el final de su veintena, empezará a ser reconocido con promociones, mejores propuestas, proyectos más interesantes, mentores relevantes y otro tipo de beneficios laborales. Pero para llegar a eso, hay que recorrer el camino desarrollando un historial que demuestre competencias y conexiones específicas para construir una reputación.

6. Realizar cuestionamientos de auto-descubrimiento

Intervení en su elección preguntándole si prefiere trabajar por su cuenta, en equipo, en proyectos, en grandes organizaciones, en una oficina o en su casa. Son pequeñas pistas que lo ayudarán a determinar qué tipo de trabajo aspira a conseguir y qué carreras favorecerán estos deseos.

Otro punto importante es pensar sobre qué cultura de trabajo le resulta más cómoda, aquella competitiva en la cual hay perdedores y estrellas o una en la que su trabajo se mimetice con el de un equipo y el logro sea compartido, implicando que no se destacará como individualidad.

La disposición para soportar determinados horarios o jornadas también es fundamental, por ejemplo en el sector TI, la publicidad y las finanzas, los profesionales suelen quedarse hasta altas horas de la noche para completar un proyecto, en especial si son empleados de sectores lucrativos.

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7. Fomentar el desarrollo de distintas actividades

Exponé a tu hijo a distintas actividades vinculadas con la naturaleza, la ciencia, el arte, los animales, los viajes, las reuniones sociales, los museos, la lectura, la escritura y fíjate en cuáles pone más empeño o se interesa con mayor facilidad.

Una vez que identifiques sus puntos de interés, animalo a profundizar en ese tema realizando un curso, ejecutando la actividad con mayor frecuencia, escribiendo un blog, inscribiéndolo a un campamento de verano o navegando en la web.

Lo mismo aplica para cuando se haya graduado, incentivalo a ocupar diferentes cargos y puestos, rodearse de personas que cumplen distintas funciones en su sector y probar en qué momentos se siente más cómodo, identificando los aspectos buenos de cada experiencia y aquellos irrepetibles.

8. Explorar sus puntos fuertes

Descubrir las aptitudes naturales que tiene hacia determinadas actividades, es clave para combinar aquello que le gusta con eso que hace bien: la fórmula del éxito. Un adolescente de 18 años que terminó el secundario, posee una experiencia de vida restringida y un conocimiento limitado sobre sus fortalezas, por lo que tu papel en este punto es crucial.

Acompañalo a visitar un consejero de carrera pueda tomarle pruebas de habilidades y conversar con él sobre sus intereses. La ayuda profesional es indicada especialmente cuando el adolescente se siente confundido frente a la inminente elección de una carrera. Un dilema vocacional puede angustiarlo, sobre todo cuando finalizó el secundario y los amigos ya han decidio qué hacer, pero él aún no es capaz de responder esta pregunta en las reuniones familiares.

Por otra parte, si demuestra interés en una carrera que quizá no se corresponda a sus habilidades, evitá desanimarlo y piensen juntos cómo trasladar sus cualidades a ese sector que requiere otras competencias. Puede que lleguen a una solución o que analizando la situación a fondo, descarte esa opción y vaya por una nueva.

9. Diferenciar los hobbies de los intereses profesionales

Un don natural para tocar la guitarra no implica que tu hijo quiera ser músico, así como la excepcional facilidad para las matemáticas no lo convierte en un ingeniero. Los entretenimientos o preferencias deben distinguirse claramente de los intereses profesionales, que pueden estar asociados siempre y cuando tu hijo se visualice ganando dinero con ello.

Muchas veces, convertir un hobby en profesión opaca el disfrute y frustra a la persona que consideraba ese campo como su proyecto de vida. Lo mismo sucede con las materias del secundario, hay que tener en cuenta que son pequeñas muestras básicas de lo que es todo el sector y sacar 10 en historia, puede evidenciar un interés pero no un camino seguro al éxito en esa disciplina.

10. Buscar información sobre las opciones

La elección de qué estudiar implica pensar en qué quiere ser tu hijo y cuál es el lugar que desea ocupar en la sociedad. Por eso, es conveniente que converse con personas graduadas de su sector, asista a las charlas sobre su carrera y navegue en la web para encontrar datos concretos sobre los planes de estudio y la salida laboral.

La información es fundamental para decidir en cualquier ámbito de la vida, más aún cuando su futuro y felicidad está en juego. Bajá a tierra las ideas iniciales de tu hijo ayudándolo a conocer el panorama que le espera si estudia la carrera que eligió, incluso es recomendable pensar dos o tres opciones similares para averiguar sus particularidades.

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11. Abrir tu mente

Los padres del siglo XXI requieren ante todo una mente abierta capaz de entender que las opciones actuales de carrera son vastas y pueden combinarse con diferentes tipos de posgrado incluso aunque en un primer vistazo no coincidan entre sí.

Asumir que tu hijo seguirá la trayectoria académica que comenzó es contraproducente porque la ruptura de sectores se da frecuentemente y es probable que siga creciendo mientras continúen los avances tecnológicos que crean nuevas necesidades.


12. Promover las salidas con amigos

Los vínculos con personas de su edad son esenciales en su formación como persona, pero también en su vida profesional. Amistades con las cuales compartir sus decisiones profesionales, comentar sus logros o desaciertos, estudiar en conjunto y animarse mutuamente a cumplir sus metas, constituyen un apoyo necesario.

El tipo de amistades que generen durante la adolescencia afectará la magnitud de sus metas, las oportunidades que buscan y hasta aquello que creen posible. Prestá atención a sus amigos en esta etapa. Fomentar la retroalimentación entre ellos beneficiará a tu hijo en planos que no podés alcanzar como padre.

13. Impulsar la creación de redes

Un currículum variado despierta la curiosidad de los reclutadores de personal e incluso de los tutores de admisión. Incentivá a tu hijo a desarrollar pasantías, anotarse en trabajos honorarios, desarrollar en programas de voluntariado, asistir a reuniones de jóvenes que realizan proyectos, aprender distintas habilidades en cursos y participar en conversaciones adultas sobre el mercado laboral.

14. Encontrar un mentor

El mentor es aquella persona que guía a tu hijo en un campo profesional específico, caracterizándose por la acumulación de experiencia, las tareas relevantes que desarrolla y el reconocimiento de su labor. Todos necesitamos un modelo a seguir y el mentor adecuado, inspirará a tu hijo para empujar sus límites.

15. Reflexionar sobre el triángulo de carrera

Incluye tres ángulos que deben complementarse para lograr un balance que permitirá el acceso a un gran trabajo: satisfacción, estilo de vida y dinero. La satisfacción en el trabajo es la punta del triángulo e implica el impacto que tiene su cargo, la calidad de lo que hace, los conocimientos que está adquiriendo mientras trabaja y el orgullo que le produce haberse unido a esa empresa.

El estilo de vida se relaciona con su lugar de residencia, su opinión sobre el horario laboral, la flexibilidad que a la que aspira, el control que otras personas tienen sobre su labor, los traslados que debe realizar para llegar a su trabajo y las condiciones generales que presenta el empleo.

Finalmente, el dinero es la otra arista del triángulo que logrará el balance. Este punto incluye el salario base de la profesión, la potencialidad real de su aumento -cuánto ganan las personas del sector con varios años de experiencia- y las ventajas que tendrá a largo plazo, considerando también los beneficios extra salariales.


16. Soltar

Aunque este consejo posee una sola palabra, tal vez sea el más difícil de ejecutar. Como padre, es necesario comprender cuándo la intervención en la vida de un hijo llegó a su fin y debe convertirse en apoyo. Cada persona es una individualidad que deberá controlar su propia vida tarde o temprano, de modo que deberás hacerte a un costado y permanecer allí para cuando tu hijo necesite orientación.

17. Ser paciente

Tu rol de guía no termina cuando tu hijo egresa porque probablemente se sienta más confundido que cuando finalizó el secundario. Encontrar el trabajo ideal es un proceso de auto-descubrimiento y experimentación que lleva tiempo, por lo que seguramente tu hijo vire su dirección varias veces.

Deberás ser paciente para aceptar los cambios que vayan surgiendo, animarlo a revisar sus decisiones e incentivarlo para que continúe aprendiendo sobre sí mismo en cada proyecto que emprenda.



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Agustina Ciancio

Agustina Ciancio

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, inclinada hacia la búsqueda de oportunidades para fomentar la ciudadanía informada.

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