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Estudiantes: 10 métodos para retener lo aprendido

      
Fuente: Shutterstock

En su teoría de la curva del olvido, Hermann Ebbinghaus (1850-1909) propone que este mecanismo actúa como una función exponencial durante la cual vamos enterrando en la mente la información recibida con el correr del tiempo. Un día sin leer equivale a un 50% de pérdida de información, dos días al 70% y una semana al 97%. Pero no entres en pánico: se puede evitar. Aplicá los siguientes métodos para retener lo aprendido que elaboró el portal InformED y vencé a la curva del olvido.

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1. Asociaciones clave

El conocimiento previo sobre un tema permite vincularlo con nuevos aspectos. Resulta más sencillo retener información si no se acumula demasiado, por lo tanto, es conveniente que repases lo que viste la clase anterior antes de asistir. La continuidad tiene efectos positivos sobre la memoria porque fortalecer conexiones.

2. Empujar la memoria

Antes de lanzarte sobre los libros y apuntes de clase, leé el índice de los temas y fíjate qué tanto recordás de cada uno. Cuando incluyas el material en el repaso, será más fácil comprenderlo porque tu memoria ya se vio forzada a recuperar parte de la información.

3. Memoria visual

Materiales educativos como videos, documentales, infografías, fotos, mapas y gráficos que precisan de la vista para utilizarse, ayudan a digerir la información más rápidamente. Además, los mensajes se transmiten con mayor rapidez y mejora la comprensión global. La participación de los sentidos en el proceso de aprendizaje hace más sencillo traer a la memoria un recuerdo. Acordate del famoso refrán: una imagen vale más que mil palabras.

4. Escritura a mano

Escribir las ideas en un papel requiere un mayor esfuerzo que hacerlo en una computadora, porque invertís más tiempo y el cerebro participa de manera más activa recordando las formas de las letras, ordenando el espacio físico de la hoja y agregando símbolos creados por vos para que oficien de guiños. Es un método ligado fundamentalmente con la comprensión.


5. Discusiones grupales 

Compartí con tus amigos lo que aprendiste, formando grupos de estudio en los cuales discutan los diferentes contenidos para explicarse mutuamente aquellas ideas que no terminan de comprender. Pueden recurrir a una reunión presencial o aprovechar las nuevas tecnologías para armar foros en Internet, grupos de Facebook o conversaciones de Skype o Hangouts.

6. Lectura en altavoz

Como dijimos anteriormente, involucrar diferentes sentidos en la retención de información te ayudará a recuperarla posteriormente. Leer en voz alta implica que tu vista y tus oídos están participando del proceso para aplicar los datos cuando sea necesario. Incluso podés apelar a este método cuando estudiás con otras personas, así todos concentran su atención al mismo tema.  

7. Demostraciones

Si tenés un amigo o familiar que maneja lo que estás aprendiendo, pedile que te demuestre cómo aplica su conocimiento. Por ejemplo, aprender un programa de edición puede ser más sencillo si alguien te muestra cómo lo hace, lo mismo que una ecuación aplicada a la realidad o un concepto de contabilidad trabajado en un comercio real.

8. Puesta en práctica

Un conocimiento se adhiere a tu mente cuando lo utilizás con frecuencia. Los ejercicios en Internet, las conversaciones con hablantes nativos en el aprendizaje de idiomas, capturar imágenes con la cámara si estás aprendiendo fotografía, ejemplos de exámenes anteriores y otras herramientas, son ideales para aplicar este tip.

9. Enseñar

Cuando podés explicarle a otro lo que aprendiste, significa que adquiriste ese conocimiento y difícilmente lo olvides, a menos que jamás vuelvas a repasarlo. Enseñar implica un proceso de aprendizaje profundo y convertirte en docente por un rato podría ayudarte más que estudiar encerrado en tu habitación.

10. Aprender de los errores

Aunque no lo creas, equivocarse ayuda a incorporar un nuevo conocimiento y utilizarlo en el futuro. Entender cuál es el error y por qué lo cometiste, es un proceso que requiere diversos mecanismos combinándose para evitar repetirlo posteriormente. Tu actitud hacia la equivocación predice cuánto podrás aprender de ella, así que no te castigues cuando suceda porque tenés más chances de transformarlo en una lección que traerá ventajas en el futuro.




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Agustina Ciancio

Agustina Ciancio

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, inclinada hacia la búsqueda de oportunidades para fomentar la ciudadanía informada.

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