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Qué es la empatía y por qué es importante desarrollarla

           Autor: Agustina Ciancio
Fuente: Shutterstock

La empatía implica comprender los sentimientos, pensamientos y experiencias ajenas, tanto en el pasado como en el presente, aunque nunca hayas sentido, pensado o vivido de esa manera. Es una cualidad que logra aumentar la productividad cuando se desarrolla en ambientes laborales, porque permite llegar a soluciones rápidas pero enriquecedoras teniendo en cuenta todos los argumentos que surgen en una puesta a punto. Conocé la historia de la empatía, los efectos que produce en un espacio de trabajo y los pasos a seguir para alcanzar un ambiente empático en tu empresa.

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La ciencia de ser empático

El filósofo y psicólogo alemán, Theodore Lipps (1851-1914) comenzó a investigar sobre la empatía a raíz de un espectáculo de circo. Quedó fascinado cuando vio a unos equilibristas concentrarse para caminar soporte sumamente delgado, pero lo que realmente acaparó su atención, fue la manera en que se sintió cuando contemplaba el acto.

Temió por una inminente caída y alcanzó un alto grado de adrenalina como si él mismo estuviese recorriendo el soporte en las alturas. A partir de entonces, comenzó a investigar sobre la identificación psicológica con los sentimientos, pensamientos y experiencias de otra persona, a lo que llamó "Einfühlung" (empatía).

Los psicólogos Tanya Chartrand y John Barge de Duke University y Yale University respectivamente, advirtieron que las personas empáticas suelen imitar las posturas, manierismos y gestos de los demás con mayor frecuencia en relación con aquellas no empáticas. Sin embargo, todos podemos desarrollar la empatía porque desde pequeños imitamos naturalmente las acciones y reacciones de otras personas, especialmente si despertaron nuestro interés. 

Es importante destacar que la empatía ocurre a nivel neurológico y su grado de desarrollo tiene implicaciones morales, porque logramos ponernos en el lugar del otro. En ambientes profesionales, un mayor grado empático genera efectos beneficiosos para los trabajadores y para la empresa, como el aumento de la productividad.





5 cosas que podés hacer en la empresa para generar un ambiente laboral empático

1. Reducir grupos

El trabajo en pequeños grupos ayuda a mejorar las relaciones y propicia la identificación con el otro. Reunir a las personas según su función en la empresa, es un criterio posible para reducir los grupos en conferencias o lluvias de ideas.

Es más probable que alguien se sensibilice con una película trágica que narra la muerte de un niño, a una de catástrofes naturales que cuentan historias de masas, aunque las consecuencias sean mayores. Los grandes números implican lejanía y una menor afectación.


2. Identificar emociones

Dado que la empatía es una imitación interior, identificar las emociones ajenas ayuda a comprenderlas. Cuando llegues a la oficina, intentá colocar etiquetas de ánimo (triste, enojado, cansado, contento, estresado o nervioso) a cada personas que trabaja contigo para empatizar con lo que está viviendo y prever cómo puede reaccionar.


3. Establecer puntos comunes

Encontrar puntos comunes en el grupo de trabajo ayuda a fortalecer los vínculos, porque cada miembro percibe similitudes entre sí mismo y los demás. Si desempeñás el rol de líder, la responsabilidad de hallar estas semejanzas recae sobre vos. Buscá una experiencia compartida o un caso típico que se de en una empresa y que todos hayan vivido, para fomentar la empatía y orientarlos hacia el cumplimiento de una meta.


4. Argumentar opiniones ajenas

Aunque no coincidas con la visión de otra persona, analizá sus argumentos para entender por qué piensa de esa manera. Constituye un ejercicio propicio para comenzar a aceptar las ideas de otros y discutir respetuosamente los puntos en desacuerdo. Evitarás una discusión acalorada en la cual se compita por quién habla más fuerte o interrumpe al otro con mayor frecuencia, desdibujando el propósito original.


5. Promover una cultura de la felicidad

Es un largo camino que implica poner en práctica distintos métodos a largo plazo, con el objetivo de que los trabajadores se sientan conformes con el ambiente laboral, lo que repercute en su eficiencia.

Fomentar las interaccione no profesionales en reuniones informales, almuerzos compartidos o salidas de after, alentar la formación de sus propias opiniones sobre temas de la empresa o brindar espacios para la diversión, son algunas de las medidas que podés adoptar para alcanzar una cultura de la felicidad que impacte en el grado de empatía que posee el equipo de trabajo.






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Agustina Ciancio

Agustina Ciancio

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, inclinada hacia la búsqueda de oportunidades para fomentar la ciudadanía informada.

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