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La UNQ lanza un medicamento oncológico


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Investigadores de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) desarrollaron un producto que reduce el residuo tumoral a partir de su aplicación en cirugías de cáncer mamario en caninos, basado en un método de inhibición de la diseminación metastásica usando Desmopresina.

El producto, lanzado recientemente al mercado por Biogénesis Bagó, fue diseñado a partir de las investigaciones realizadas en el laboratorio de Oncología Molecular de la UNQ, bajo la dirección de los doctores Daniel Gomez y Daniel Alonso, y es el resultado de muchos años de investigación y transferencia.

Es un producto farmacéutico de síntesis, un medicamento que se desarrolló en laboratorio con una estructura específica para actuar sobre las células tumorales y sobre los vasos sanguíneos. Se emplea a nivel perioperatorio, es decir, durante la cirugía del cáncer. "Se aplica inmediatamente antes de empezar la cirugía y se da un refuerzo 24 horas después y genera un efecto antitumoral durante el momento crítico de la extracción de la masa tumoral del paciente", comenta Alonso, director del proyecto. El tratamiento provee una extirpación quirúrgica más segura del tumor, reduciendo el riesgo de sangrados y minimizando la propagación de cánceres agresivos.

El producto tiene doble efecto: actúa sobre los vasos sanguíneos y sobre las células tumorales. Por un lado, produce un efecto antivascular que genera que los eventuales residuos del cáncer no se irriguen y por lo tanto no sobrevivan. Esto significa combatir el desarrollo de residuos tumorales poscirugía que producen una recaída del enfermo. Al mismo tiempo, tiene un efecto citostático antitumoral contra las células cancerígenas, reduciendo su crecimiento y su capacidad de diseminarse. "Esto genera un producto interesante porque mejora  el resultado de la cirugía, haciendo que el residuo de la enfermedad sea más pequeño y que eventualmente el paciente no recaiga", señala Alonso.

El investigador explica que, en esta etapa, se prueba en el ámbito de medicina veterinaria. "Ya hicimos un ensayo clínico en pacientes caninos con perras que sus dueños llevaban al veterinario para tratarse un cáncer mamario (bajo las normas que establece la ley y con el consentimiento de los propietarios). El resultado fue tan favorable, que alcanzó para que el Senasa autorizara el registro de este medicamento y su comercialización y eso fue lo que tomó Biogénesis Bagó para explotar comercialmente el nuevo producto", comenta Alonso.

Respecto de los beneficios de usar Desmopresina en las extirpaciones de tumores cancerosos, el codirector del proyecto de la UNQ asegura que el producto triplica el período libre de enfermedad y duplica la sobreviva en caninos con carcinomas mamarios y otras variantes tumorales. "Aproximadamente, alrededor de un 70 % de los casos en que se aplicó Desmopresina vía inyectable resultó beneficiado por la prolongación de la sobreviva, que fue significativa. En un 20 % de los casos, el paciente canino evolucionó como evoluciona sólo con la cirugía. Después hay una zona gris donde el beneficio está pero no es significativo", explica Alonso.

Por lo general, las cirugías de cáncer logran extirpar el tumor pero dejan un residuo de células cancerígenas que luego producen metástasis. La aplicación de Desmopresina antes y después de la cirugía mejora el resultado quirúrgico y reduce las chances de recaída en la enfermedad.

"Por ahora está aprobado para cáncer mamario canino porque los ensayos fueron focalizados en esa indicación. Pero el mecanismo de acción permite su aplicación en cualquier cirugía de tumor sólido. O sea, buena parte del mecanismo de acción también se puede encontrar en cáncer colónico o pulmorar, por ejemplo", señala el codirector del programa y Laboratorio de Oncología Molecular de la UNQ.

En principio, el ensayo canino fue realizado como una prueba de concepto para futuros ensayos en seres humanos, pero Alonso asegura que fue tan sorprendente el resultado que la empresa Biogénesis Bagó se interesó en explotar comercialmente ese medicamento, es decir, producirlo y ofrecerlo a la venta para uso veterinario.

Alonso cree que a futuro el uso de Desmopresina se ampliará a cirugías del cáncer en general. El equipo de la UNQ ya está diseñando un ensayo en seres humanos. "Con la evidencia obtenida en caninos, corremos con más ventajas. Primero por la seguridad porque fue muy bien tolerado y tiene baja toxicidad y segundo porque en pacientes caninos con una patología muy similar, agresiva y avanzada como en humanos, el producto ya demostró ser muy beneficioso", comenta.

Pero no son los únicos beneficios. Alonso señala que no se trata sólo de un producto oncológico sino que otorga un beneficio quirúrgico porque el producto además de ser antitumoral por actuar a nivel vascular es hemostático, con lo cual mejora la coagulación.

"Esto en la cirugía es muy importante porque en tumores muy grandes el paciente sangra mucho. Al inyectarle Desmopresina, no sólo se reduce y contiene la diseminación tumoral, sino que también se mejora la coagulación de la herida y se logra parar el sangrado, y esto para el cirujano es fundamental", asegura.

Las expectativas de generar conocimientos aplicables al tratamiento del cáncer, contribuir al desarrollo de la medicina y al mejoramiento de la salud son un motor importante para estos investigadores que, desde una universidad pública y en conjunto con empresas y laboratorios de Argentina, desarrollaron este producto que representa una verdadera innovación en el manejo de la cirugía del cáncer.

"Debemos dejar en claro que este desarrollo no cura el cáncer definitivamente sino que prolonga la sobrevida de las perras operadas, mejorando su calidad de vida", concluye el investigador.

Los orígenes: de las investigaciones a la comercialización

Los investigadores comenzaron a trabajar en la idea entre 1995 y 1996. "Los primeros trabajos que publicamos datan del año 1999, así que es un proyecto que en el laboratorio tienen por lo menos diez años, que son los tiempos habituales del desarrollo de un medicamento", apunta Alonso.

El equipo de la UNQ tiene un convenio de co-desarrollo con la compañía Romikin S.A. sobre nuevos péptidos sintéticos antitumorales, desde el año 2004. En una fase de experimentación preclínica, los investigadores hallaron un método de inhibición de la diseminación metastásica utilizando Desmopresina, que permite reducir los residuos tumorales en las cirugías de cáncer.

A través de un convenio formalizado en 2007, la UNQ y Romikin S.A. concedieron a Biogénesis-Bagó S.A. la licencia exclusiva para el uso o explotación comercial en el ámbito veterinario del tratamiento oncológico a base del compuesto peptídico Desmopresina en todo el mundo. Este acuerdo llevó a la formulación de un nuevo producto registrado ante el Senasa para su uso en medicina veterinaria.

Visitá el stand de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ)  en la Feria de orientación vocacional Orienta.


Fuente: Prensa, UNQ.





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