Noticias

Premian un proyecto de alfabetización de sordos

      

Un grupo de especialistas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR)  obtuvo una mención por parte del Honorable Senado de la Nación por el "Proyecto de Investigación y Acción para la Alfabetización de Jóvenes y Adultos Sordos".

Se trata de Móniza Baez, Verónica Biglione, Gabriela Dotto y Sandra Bellini, quienes fueron distinguidas con el programa de apoyo a la investigación en educación de jóvenes y adultos del Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe (CREFAL) que, desde febrero de este año, funciona en el Círculo Rosarino de Sordos, institución con la que desde hace años trabajan en distintas actividades conjuntas.

Promover la formación de docentes especializados en la didáctica de la alfabetización de jóvenes sordos, para contribuir a una mejor calidad de este proceso, son las principales metas de trabajo del grupo de investigadoras, quienes fueron distinguidas hacia fines del año pasado por un programa internacional.

En el trayecto de la investigación sobre los procesos de aprendizajes de sordos, las especialistas observaron que muchos de ellos quedan excluidos del sistema educativo formal y no saben que rumbo tomar después, porque no tienen herramientas suficientes de conocimiento para insertarse productivamente. "Eso nos incentivó a diseñar un proyecto que presentamos en Rosario, para trabajar en forma de talleres con el español como segunda lengua para promover la alfabetización", dijo Mónica Báez, la directora del proyecto.

"Una vez que presentamos el proyecto a la convocatoria del CREFAL, para sorpresa nuestra, les pareció bueno, y fuimos premiadas con fondos que nos permitieron desarrollar una experiencia en el Círculo Social Cultural y Deportivo de Sordos de Rosario para fortalecernos institucionalmente, y esto nos permitió sostener un proceso de trabajo de investigación-acción con los sordos durante el 2007 y 2008, y entregamos el informe final en diciembre del 2008", explicó Báez.

Los aportes del CREFAL les dio la posibilidad de proveer al Círculo de Sordos de insumos y herramientas, y además, les permitió financiar varias actividades como la producción de revistas literarias y  experiencias con fotografías.

Los ejes de investigación del grupo premiado marcan dos líneas de trabajo. Por un lado, es una investigación psicolingüistica que busca interpretar procesos de la población sorda frente a problemas de textualización escrita. Y, además, es la contribución hacia la validación de ciertas estrategias de trabajo para mejorar la calidad de alfabetización.

Por ello, la lingüista Mónica Baez, directora del proyecto, apunta que la investigación "avanza en encontrar respuestas a interrogantes que los docentes se plantean cuando tienen un sordo en el aula, y por otro lado, responde a una demanda urgente de esta población, porque los niveles de iletrismo de español escrito les genera obstáculos para acceder al conocimiento".

Así, la necesidad de profundizar la práctica del español escrito como segunda lengua para la población de jóvenes y adultos sordos es para las investigadoras de la UNR una de las formas para que esta minoría lingüística supere los obstáculos para poder acceder al mundo laboral y educativo.  La procedencia social de las personas con necesidades especiales es otro de los puntos que las investigadoras consideran centrales a la hora de analizar y reflexionar sobre la realidad de los jóvenes y adultos sordos. Gabriela Dotto, fonoaudióloga e integrante del grupo de investigación, considera que en muchas escuelas la integración de quienes poseen algún tipo de capacidad diferente es ficticia, ya que "lo único que hacen es hacer pasar a los chicos de año en año, pero sin que se pueda lograr la apropiación de conocimientos". Y agregó: "Son un número más en una escuela, y por esto el sistema no los puede contener, y se convierten en remitentes y terminan en un EEMPA". 

Es por ello que las investigadoras opinan que si bien existe hoy una celebración de la diversidad en lo discursivo, no hay una comprensión de la diversidad como ventaja pedagógica y no hay docentes preparados para comprender y capitalizar esta diferencia en beneficio de aprendizajes más cooperativos y solidarios.

"Los oyentes naturalizamos tantos conceptos que no nos damos cuenta de cuánto de cultural y de simbólico hay en ellos, por los que excluimos, a veces con las mejores intenciones, a un amplio sector de personas que simplemente no dominan la lengua común a todos", opinó Báez.

"Quiero invitar a la gente a la creación de los espacios que a nivel académico se puedan generar para fomentar y promover la investigación seria y consistente acerca de cómo aprenden estos chicos que consideramos diferentes y cómo es posible enseñar sobre la base de una investigación acerca de las prácticas locativas", dijo. Y agregó: "Hay que empezar a comunicarse entre quienes nos interesan los cambios  educativos en la educación especial y empezar a achicar quienes  disponen de datos concretos acerca de las bondades o no de ciertas estrategias y procesos".

"Debemos posicionar a la alfabetización en educación especial, en el mismo nivel científico y académico que ha merecido, a partir de las investigaciones de la Dra. Ferreiro, la alfabetización como problemática general. La alfabetización no es un problema escolar, es un problema científico y es un problema de los académicos", concluyó.



Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.